Receta de Cantina La Estación

espinacas-1
Cremoso de espinacas, queso azul y esponja de tinta de calamar
Ingredientes:
-1 kilo de espinacas frescas
-Queso azul
-Sal
-Aceite de oliva virgen extra
-Ajo
-Pan rallado
-Tinta de calamar
-Huevo
-Harina
-Cargas de gas
Elaboración:
Escaldar las espinacas y poner en agua con hielo para fijar el color. Reservar. Poner en la Thermomix las espinacas, sal, aceite de oliva virgen extra potente variedad carrasqueño, pan y ajo, y triturar todo a máxima potencia durante 8 minutos, incorporando el aceite poco a poco y al final del proceso. Pasar por el chino y reservar.
Turbinar la tinta de calamar con aceite de oliva virgen extra variedad royal, huevo y harina, y pasar por el chino. Dejar reposar 4 horas. Meter en un sifón la mezcla anterior, cerrar y poner dos cargas de gas. Poner en un vaso de plástico al microondas durante 30 segundos, dejar enfriar y desmoldar.

Menú de Cantina La Estación

libretoimg_8852

  • Ochío con morcillaimg_8879
  • Tosta de pan de abadía ‘Arbequina Melgarejo’, boga en salazón y trufaimg_8888
  • Carpaccion de boletus con requesón, frutos rojos y esencia de frantoio, aromatizado con salvia y anacardoimg_8922
  • Crema de espinacas con queso azul y esponja de carbón, con Ecológico Melgarejoimg_8949
  • Guiso de trigo con rabo de lidiaimg_8985
  • Croquetas de huevo frito, en AOVE Picual Melgarejoimg_9007
  • Cordero Segureño con migas de calabaza y membrilloimg_9023
  • Hipocrás con barquilloimg_8839
  • Dulce de pan ubetenseimg_9034

Desarrollada la primera de las catas gratuitas de aceite de las Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento

catas_aove-2

La segunda tendrá lugar el 16 de marzo, también en el Centro de Interpretación Olivar y Aceite situado en la Casa de la Tercia

Numerosas personas asistieron este jueves a la primera de las dos catas de aceite programadas gratuitamente dentro de las décimo sextas Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento de Úbeda. Tuvo lugar en el Centro de Interpretación Olivar y Aceite situado en la Casa de la Tercia (calle Corredera). Una actividad centrada en las marcas participantes en esta cita culinaria.

Fueron protagonistas los aceites Ñ Organic, Cortijo Spíritu Santo, Castillo de Canena y Pagos del Toral. La cata fue dirigida por Soledad Román, responsable del centro, y se contó además con responsables de las marcas, quienes explicaron las principales características de sus aceites y sus modos de producción. Así, los presentes tuvieron la oportunidad de aprender mucho sobre el principal producto que da esta tierra.

Respecto a la segunda cata, se prevé dentro de un mes, el 16 de marzo, igualmente a las siete de la tarde en el mismo lugar. Se contará con todos o algunos de los aceites restantes: Haza La Centenosa, Melgarejo, Oro Bailén, Gloriae, Oro del Renacimiento, Nobleza del Sur y Cortijo La Torre. Los interesados en participar deberán inscribirse directamente en el Centro de Interpretación Olivar y Aceite.

El objetivo de esta propuesta es contribuir a difundir los valores de los aceites de oliva virgen extra de mayor calidad, tanto entre restaurantes como entre los consumidores.

Las jornadas

Las décimo sextas Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento dieron comienzo el pasado 14 de enero y se extenderán hasta el próximo 2 de abril con la participación de once restaurantes (dos más que el pasado año) en los que se funden los sabores propios renacentistas con las tendencias de la cocina moderna. Se trata de una propuesta culinaria totalmente consolidada que cada año gana más adeptos entre vecinos y visitantes, convirtiéndose así en un interesante producto turístico de la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Cada semana las jornadas se trasladan a un restaurante. Los establecimientos que ya han ofrecidos sus menús especiales son Restaurante El Seco, Asador El Trujal, Asador de Santiago y El Zaguán. Actualmente están en Antique (del 11 al 19 de febrero), y seguirán en Cantina La Estación (del 18 al 26 de febrero), Zeitum (del 25 de febrero al 5 de marzo), Parador de Turismo (del 4 al 12 de marzo), Rosaleda de Don Pedro (del 11 al 19 de marzo), Alicún del Hotel Palacio de Úbeda (del 18 al 26 de marzo) y La Imprenta (del 25 de marzo al 2 de abril).

Un paseo por la calle Real y alrededores

calle-real

 

Esta semana que las XVI Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento se encuentran en el Restaurante Antique, proponemos, para antes o después de disfrutar del menú, un paseo por la tradicional calle Real, que ha sido históricamente un eje vital del comercio y del tránsito urbano. A través de esta calle se penetraba en el recinto intramuros.

En su inicio, donde se encuentra la calle Doctor Quesada, presenta un trazado en recodo propio de los accesos musulmanes, pues aquí se ubicaba la Puerta de Toledo. Era la principal vía que comunicaba dicha puerta con el núcleo de la medina árabe, que se situaba en el barrio de Santa María.

En esta calle se conservan interesantes casas del siglo XIX y principios del XX, que siguen las corrientes estilísticas de esta época: de tipo neomudéjar, historicista, etcétera. El Real era durante este periodo el lugar habitual de paseo de los ciudadanos. Actualmente su carácter, más que comercial, es hostelero y turístico, y es la principal vía de acceso al centro histórico de la ciudad.

Real Monasterio de Santa Clara

En la parte baja del Real merece la pena desviarse, callejear y llegar, por ejemplo, hasta el Real Monasterio de Santa Clara, declarado Monumento Nacional. Es un edificio de grandes dimensiones que da a tres plazas: Álvaro de Torres, San Pedro y Santa Clara. En esta última se sitúan las portadas de entrada. Fundado tras la conquista cristiana, antes de 1290, es el primer convento de franciscanas de Andalucía y el primero de religiosas que se instala en la ciudad. La Reina Católica se hospedó en él a su paso por la ciudad en 1489, camino del sitio de Baza. En recuerdo de esta visita aún se denomina ‘palacio’ a la zona ocupada por la reina y su séquito.

A lo largo del tiempo ha sufrido numerosas ampliaciones y remodelaciones, lo que hace del monumento un auténtico mosaico de estilos que ponen de manifiesto su destacado pasado histórico. En el siglo XVI se reconstruye gran parte del claustro, el coro alto y las bóvedas de la iglesia.

El exterior es del siglo XVIII. La portada principal, de estilo barroco clasicista con resonancias renacentistas, presenta arco de medio punto con pilastras laterales sobre plinto con decoración geométrica. El entablamento presenta un friso de triglifos y metopas, sobre el que se abre una pequeña hornacina con la imagen de Santa Clara coronada por frontón. A los lados presenta dos escudos de la orden franciscana. Otra portada más modesta, la de acceso al torno, como la anterior de 1779, presenta frontón partido con el escudo de la orden en su tímpano.

Pasada la portada principal se accede a un pequeño patio, en el que se abre la puerta de la iglesia, que es de estilo gótico-mudéjar del siglo XIII. Es el mejor ejemplo que queda en la ciudad de este estilo. Presenta una combinación de arcos polilobulados de tradición árabe y arcos abocinados apuntados cristianos, junto a una ornamentación abstracta de punta de diamante y dientes.

El edificio se articula en torno a dos claustros, uno más pequeño, de estilo mudéjar con reminiscencias tardorrománicas, y otro mayor reconstruido a partir del siglo XVI, con arcos de medio punto en su primera planta y galerías adinteladas con columnas sobre zapatas en la segunda. Alrededor de ambos claustros se distribuyen las distintas dependencias para la vida conventual, la iglesia y un gran espacio destinado a huerto.

La iglesia se remodela a lo largo del siglo XVI, abriéndose en uno de sus muros una gran capilla de estilo gótico que pasó a ser el nuevo presbiterio. Está separado de la nave por un gran arco toral. La nave, de planta casi cuadrada, se plantea en base a cuatro grandes columnas que originan tres naves de tres tramos, cubiertas en el siglo XVII por falsas bóvedas encamonadas.

El coro alto está separado por una interesante celosía de madera policromada. Presenta cúpula central de casetones sostenida por dos bóvedas de horno laterales. En él se conserva una pintura mural de San Blas del siglo XVI y una elegante sillería del mismo siglo. En el coro bajo existe un buen cuadro de San Vicente de Alcántara. Este coro comunica con el claustro por una magnifica puerta de cuarterones decorada con taracea. Otro espacio destacable de su interior es el palacio, que comprende una sala de planta rectangular cubierta por un magnífico artesonado policromado.

Conserva este convento interesantes piezas de patrimonio mueble: pinturas entre las que destacan tres grandes lienzos de temática pasional, orfebrería, relicarios y una valiosísima colección de Niños Jesús, habitual en los conventos de religiosas. Actualmente el convento alberga una pequeña comunidad de monjas que mantiene clausura papal. Están especializadas en la repostería, entre la que cabe destacar los roscos de Santa Clara, que se pueden adquirir a través del torno del convento. El edificio fue declarado Monumento Arquitectónico Histórico Nacional en 1974.

Palacio de Anguís Medinilla

Y junto a la plaza de Santa Clara merece la pena andar unos metros y detenerse en el Palacio de Anguís Medinilla. Es una casa señorial construida hacia 1580 por el doctor Anguís Medinilla, que posteriormente fue heredada por su sobrino, Álvaro de Torres, personaje que da nombre a la pequeña y silenciosa placita en la que se sitúa. Es un ejemplo más de casa solariega que contribuye a ilustrar y evocar el ambiente urbano de la Úbeda renacentista.

Posee un patio columnado con zapatas, como es habitual en estas construcciones. La fachada, dividida en dos cuerpos, presenta portada adintelada sobre la que se sitúa un balcón con heráldica a los lados y sobre pilastras un frontón partido con un escudo en su interior. A ambos lados del balcón se abren también sendos vanos coronados por frontón sobre ménsulas.

Convocada la primera de las catas gratuitas de aceite de las Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento

aceites

Tendrá lugar este jueves, 16 de febrero, en el Centro de Interpretación Olivar y Aceite situado en la Casa de la Tercia

Dentro de las décimo sextas Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento de Úbeda, un año más se desarrollarán dos catas de aceite gratuitas con el fin de contribuir a difundir los valores de los aceites de oliva virgen extra de mayor calidad, tanto entre restaurantes como entre los consumidores. Estarán centradas en las marcas participantes en esta cita culinaria, y se realizarán en el Centro de Interpretación Olivar y Aceite situado en la Casa de la Tercia (calle Corredera), en ambos casos a las siete de la tarde.

La primera tendrá lugar este jueves, 16 febrero y tendrá como protagonistas a los aceites Ñ Organic, Cortijo Spíritu Santo, Haza La Centenosa, Castillo de Canena y Pagos del Toral. La cata será dirigida por un experto y se contará además con responsables de las marcas, quienes explicarán sus principales características y modos de producción. Los interesados en participar deberán inscribirse directamente en el Centro de Interpretación Olivar y Aceite.

Respecto a la segunda cata, se prevé dentro de un mes, el 16 de marzo, con los aceites restantes: Melgarejo, Oro Bailén, Gloriae, Oro del Renacimiento, Nobleza del Sur y Cortijo La Torre.

Las décimo sextas Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento dieron comienzo el pasado 14 de enero y se extenderán hasta el próximo 2 de abril con la participación de once restaurantes (dos más que el pasado año) en los que se funden los sabores propios renacentistas con las tendencias de la cocina moderna. Se trata de una propuesta culinaria totalmente consolidada que cada año gana más adeptos entre vecinos y visitantes, convirtiéndose así en un interesante producto turístico de la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Cortijo Spiritu Santo, el AOVE de Restaurante Antique

aove_cortijospiritusanto-1

 

Continúan las XVI Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento de Úbeda que, durante los días 11 y 19 de febrero, se detienen en el Restaurante Antique. El aceite de oliva virgen extra que lleva asignado este restaurante es Cortijo Spiritu Santo, presentado a través de dos variedades: Picual y Arbequina.

El primero de ellos ha sido extraído de aceitunas verdes, de la variedad picual, recolectadas en los primeros días de octubre de 2016, en la finca Cortijo Espíritu Santo, ubicada en Úbeda. Se trata de un 100% auténtico zumo de aceituna ecológico, un verdadero placer para los SENTIDOS. El envasado y etiquetado de  botellas se realiza manualmente, cualquier detalle diferente entre ellas, es la prueba del carácter artesanal de todo el proceso que las hace únicas e irrepetibles.

El aceite de oliva virgen extra arbequina ha sido extraído de aceitunas de esta variedad, recolectadas a principios de noviembre de 2016. Es una edición especial, para ofrecer un producto radicalmente diferente al picual cosecha temprana. Este maravilloso zumo es fruto de una selección de nuestros olivos arbequinos situados en distintos puntos de la finca. Un producto totalmente natural, saludable y ecológico. El envasado y etiquetado de botellas se realiza manualmente, cualquier detalle diferente entre ellas, es la prueba del carácter artesanal de todo el proceso que las hace únicas e irrepetibles.